A Propósito del Viaje Presidencial al Oriente

 

Muchos nicaragüenses nos preguntamos sobre el propósito del Presidente en realizar un viaje al Oriente cuando le quedan escasamente seis meses de gobierno, mientras la mayoría de la gente está atravesando momentos difíciles, y la economía nacional está demandando la reducción de los gastos no necesarios. Los centros de salud sin medicamentos, los hospitales con grandes desabastecimientos, los productores angustiados, los sectores financieros preocupados, y el país en un vilo; y mientras tanto, para nuestro máximo representante del poder ejecutivo, la pachanga continúa.... No importa si hay que cerrar el Instituto de la Cultura, y ochenta y siete cabezas de familia queden en la calle, que una buena docena de alcaldías tengan que cerrar, aunque todo esto sea por una décima parte de lo que le costará al país este viaje. Después de todo, nos dirán que no le cuesta al país.... pero si le cuesta, pues sería mejor que ese mismo dinero que le darán por su viaje los gobiernos que supuestamente le invitan, se lo mandaran con medicamentos al pueblo de Nicaragua.

No es solo el tema del gasto lo que está poniéndose en cuestión, sino que lo más grave es la señal de despreocupación que el mandatario demuestra hacia la realidad nacional. Algunos ciudadanos, inclusive correligionarios de su mismo partido de gobierno, dicen que es hasta mejor que se vaya, para que los deje en paz, y puedan ellos trabajar su campaña electoral sin intromisión del mandatario. Pero creo que este es un argumento de justificación, que tampoco merece esta Nación. El país esta en medio de una crisis de múltiples dimensiones, y una de ellas, además de la económica, es la de credibilidad de sus instituciones y de sus dirigentes, siendo la primera magistratura de la Nación la primera que debe de dar el ejemplo. Se necesita darle ánimo a la gente, para disipar las incertidumbres, y creo que el Presidente no contribuye a eso, antes bien afianza el "yo que pierdismo", y acrecienta el divorcio entre Estado y Nación.

Managua 9 de Julio del 2001.