LA GLOBALIZACION Y SUS EFECTOS EN LA IZQUIERDA NICARAGUENSE
Por: Alejandro E Martínez Cuenca Ph.D2
La globalización, como fenómeno internacionalizador y multidimensional, se manifiesta con fuerza en Nicaragua al finalizar la etapa revolucionaria de los años 80, e inicios de los 90”s, con la normalización de relaciones entre el Estado Nicaragüense y los
Organismos Internacionales, particularmente del Banco Mundial y del FMI. La izquierda, por su parte, manifiesta su presencia y su encarnación en la conciencia de muchos pobladores de Nicaragua, a partir de la lucha anti somocista que se inicia desde muy
temprano en los años 40 y 50’s ,
Desde esas épocas, muchos jóvenes que no pertenecíamos a ningún partido político
tradicional en Nicaragua, cuestionábamos el régimen imperante: un régimen de un capitalismo, donde unos pocos se enriquecían a costa del sacrificio de la gran mayoría de la población, que iba quedando empobrecida; y donde se violentaban todas la libertades
individuales, y, se reprimía a la población.
El cuestionamiento del existente “status quo”, le fué dando identidad opositora a todos esos grupos antes mencionados, aunque no necesariamente: una identidad ideológica. Sin embargo, poco a poco, y en base a las experiencias de otros países, muchos de éstos
grupos adoptaron, con el transcurrir del tiempo, posiciones más ideológicas, vinculando su posición opositora a distintas corrientes de pensamiento: algunos marxistas, otros más estalinistas, otros maoístas, otros social demócratas, otros social cristianos, etc;
Es desde esos momentos, que el término izquierda en Nicaragua se comienza a connotar ya no tanto con la actitud opositora solamente, sino también con la posición de identidad ideológica. Fueron los años 60 y 70, cuando la misma dictadura connota oposición a -> izquierda=> a Comunismo-estalinismo.
Esta generalización y simplificación de conceptos que impuso la misma dictadura, era la trampa, para persuadir al resto de ciudadanos a colaborar con su régimen, por temor de ser estigmatizados ante el resto de la sociedad como “comunistas”. Esta trampa marcó en la conciencia de muchos ciudadanos, la connotación a la izquierda con socialismo, con comunismo, con marxismo, con estalinismo, y no con los principios : de igualdad, respeto individual, democracia, tolerancia , respeto a la ley, equidad, solidaridad, que son entre otros , los principios básicos del contenido de una izquierda moderna.
Sostengo la tésis: que la izquierda nicaragüense que logra consolidarse a lo largo de los años 80’s, al calor del triunfo de la revolución, no fué lo suficientemente consistente, como para definir una posición genuinamente propia y nicaragüense. Esta carencia dio pie, a que cuando los efectos de la globalización comenzaron a sentirse en el país, la izquierda se encontrara “sin norte”, sin propuestas más allá, de asumir posiciones exclusivamente de oposición. La carencia de propuestas alternativas que pudieran
1 Planteamiento central realizado en Foro de la Fundación Friederich Ebert, Viernes 6 de Octubre 2006. 2 El autor es Presidente de FIDEG, y Dirigente del Mov por la Unidad Sandinista en el FSLN haberse generado de la misma vivencia de una izquierda nicaragüense en el poder, que aportaran con realismo los contrapuntos a la oleada globalizadora que comenzaba a
imponerse en el mundo, y también en Nicaragua, fue de muy graves consecuencias, ya que ésta ola encontró a una izquierda sin norte, muy debilitada e ideológicamente dividida.
No tengo dudas al afirmar: que al triunfo de la Revolución Sandinista, y a la llegada al poder de la Revolución, el creciente número de jóvenes y pobladores que vimos en la lucha libertaria un resurgimiento de nuestras esperanzas, por una nueva sociedad,
permitió amalgamar en un solo partido a ese creciente número de pobladores. En ese contexto: es que el FSLN de entonces, comienza a posicionarse ante el mundo y ante nuestro propio pueblo, como representativo potencial de una autentica posición de
izquierda para Nicaragua. Sin embargo, en los primeros años de esa izquierda triunfadora no logra ésta conciliar la ideología a adoptar, aunque se hicieron intentos de unos y otros por hacerlo; pero en mi criterio, esos intentos se vieron truncados por la
realidad de una guerra que se fue imponiendo, y en la medida que ésta se fue profundizando, también fue alejando la posibilidad de encontrar una definición ideológica propia de nuestra izquierda nicaragüense, perdiéndose así, la oportunidad de concretar el potencial que en un inicio pareció tener ese FSLN de esa época.
La derrota electoral del FSLN en 1990 , el derrumbe del socialismo real también en esos años , más el creciente avance de la Globalización, con su descarnada imposición de un viejo modelo capitalista , contribuyeron a poner en descubierto nuestra gran debilidad ideológica, y por tanto, la profunda carencia de una concepción propia de lo que debía de encarnar una posición de izquierda genuinamente nicaragüense, profundamente democrática , que era además, fruto de la experiencia real de haber tenido el poder en nuestras manos por más de diez años. En esa posición de debilidad dejamos que la derecha nos arrebatara las banderas de la democracia, las banderas de lucha por la construcción de una nueva sociedad donde el respeto a la ley, y la necesidad de
consolidar instituciones fuertes, eran imperativos para poder enfrentar los embates que impondría la ola globalizadora que avasallaba, y avasalla no sólo a Nicaragua sino al mundo en general .
El arrebate de banderas como: democracia, libertad , bienestar , nacionalismo, no intromisión externa, etc, etc., por parte de las fuerzas de derecha nacional e internacional, que se encubren en el actual movimiento globalizador, son, en mi criterio: más una
consecuencia de la pasividad de una izquierda nicaragüense que de repente, se sintió perdida de su propio confuso paradigma ideológico, y aunque, ésto también sucedió en la mayor parte de la izquierda latinoamericana, y centroamericana, los efectos para la
izquierda nicaragüenses han sido de consecuencias mayores.
Primero, porque ha sido la falta de una propuesta unificada de la izquierda, con determinación de defender sin anbájez la democracia, la libertad, la solidaridad, el apego a la legalidad, la equidad, lo que ha conducido a que la izquierda, encarnada en la
conciencia de la gente en el partido FSLN desde los años 80’s, no haya podido volver al poder en Nicaragua, a pesar de someterse a las reglas electorales de la democracia formal: en 1990, en 1996, en 2001, (y estamos por ver lo que sucederá en el 2006) ; y al no poder acceder al poder por esa vía , en ese contexto : las posiciones de derecha son las que siguen imponiéndose cómo hegemónicas en la realidad nacional, y mientras tanto, la OLA globalizadora avanza.
Segundo, porque en ausencia de un proyecto alternativo de izquierda, consensuado a la luz de la realidad actual que vivimos, los autodeclarado dueños de la izquierda se quedan o con posiciones mesiánicas alrededor de liderazgos personales, o con posiciones
destructivas y críticas hacia los anteriores, queriendo cada uno reinvindicar sus distintos emblemas cómo los únicos y auténticos, llámense éstos del FSLN o llámense Renovadores. De esa manera se acrecienta la brecha de confusión de identidad, donde al
final, ya no se defiende una posición realista que contrapuntee los planteamientos neoliberales que se encubren en el proceso globalizador, sino posiciones que enfatizan más que intereses nacionales, intereses personales de lucha del poder por el poder.
Tercero, en la medida en que la lucha del poder personal es lo que va privando, los fundamentos constitutivos de una posición de izquierda genuinamente nicaragüense, van quedando a la deriva y en esa medida, se van dejando a un lado los principios fundamentales sobre los que debemos construir nuestra concepción alternativa de izquierda. CONCEPCIÓN QUE obligatoriamente pasa por definir: nuestro absoluto compromiso, primero con nuestro país, con la democracia interna de nuestras
organizaciones, con una democracia no solo electorera, sino participativa y tolerante, de respeto a la ley, que asume la transparencia, el estado laico como expresión máxima del respeto a los derechos individuales, y la búsqueda de un modelo propiamente nicaragüense que no sea, o pretenda hacer el “capitalismo menos salvaje” como pregona uno de los candidatos, o de “humanizar al neoliberalismo” como dice otro; y en donde, en ausencia de un proyecto común se continúa fomentando el culto a la personalidad ,y no a las ideas, permitiendo así: que los problemas del país vayan por un rumbo, mientras la actuación de las distintas izquierdas vayan por el otro.
Cuarto, no hay duda que una sociedad que ha vivido el trauma de la confrontación: requiere reconciliarse, pero eso no se logra poniéndolo como lema de una campaña electoral, sinó regresando a los cimientos de nuestra convicción a favor de la democracia
sin temores, y demostrando tolerancia con los propios y con los otros. Replanteándonos ideas audaces, pero realistas, que nos permitan no sólo crear alternativas de acción que nos mitiguen los efectos de la ola que actualmente envuelve la realidad nacional e
internacional, sino también hacerlo: fomentando la estabilidad y la confianza en todos los actores de la Nación.
En resumen:
1. El efecto de la globalización para la Izquierda nicaragüense ha sido desenmascarar con crudeza la debilidad de una carencia de proyecto alternativo, y consecuentemente, ha ocasionado que la derecha continué avanzando en su visión excluyente donde los
intereses de unos pocos son los que al final continúan privando contra la voluntad de las mayorías.
2. Ha puesto al descubierto la necesidad de reabrir el debate para evitar que las fuerzas políticas con emblema de izquierda, llamase FSLN o llamase MRS, o cómo se llamen; pretendan adueñarse de la bandera de la autenticidad de la izquierda, cuando la única autentica y valida está por construirse, y su resultado debe ser una genuina izquierda nicaragüense y patriótica, que se institucionaliza y que deja en el pasado los liderazgos personalistas “ungidos”, que se han adueñado de esas banderas . Donde debe haber cabida para todos, sin exclusión alguna, y donde la propuesta que surge de la aplicación del consenso:. sea la mejor manera para reconciliar a todos los ciudadanos , no por arte y magia de una campaña electoral, sinó por la convicción : profundamente democrática a favor de la tolerancia, el respeto al reinado de la ley , del estado laico, y de la construcción de instituciones fuertes, así como se consolida un partido de izquierda donde se institucionaliza la democracia interna, que hagan preservar una sociedad que fomente la justicia, la equidad, y la igualdad de oportunidades para todos.
3. El reto que plantea el avance avallazador de la Globalización en nuestra realidad, es que toda la izquierda tiene que contribuir a que podamos consensuar un proyecto Nacional Patriótico e Incluyente, que sea a través del cual presentamos, la perspectiva
del futuro bienestar con estabilidad, paz ,y con renovadas esperanzas para todos los conciudadanos. Un proyecto de izquierda que promueve la democracia, la libertad, la tolerancia, el respeto a la ley, así como le da al Estado el rol regulador que debe de jugar frente al mercado, y así como se le define su responsabilidad para diseñar políticas publicas que permitan comenzar a reducir la pobreza, con estabilidad económica, y donde cambien las prioridades en favor de los grupos emergentes, que hay que fomentar.
Es con ese tipo de proyecto, que entonces podremos recobrar la confianza también deaquella mayoría de población que sin encasillarse en posiciones ideológicas de derecha,centro, izquierda, quieren como queremos los que nos llamamos de izquierda: el bienestarpara toda la Nación. Retomemos entonces, el reto/, y evitemos que la Globalizacióncontinúe desbocada descubriendo nuestra propia incapacidad de contribuir a un mundo mejor.
Gracias